La dieta de un cane corso debe ser equilibrada y adaptarse a su edad, peso y nivel de actividad. Se recomienda utilizar pienso comercial de alta calidad en el que la carne figure como primer ingrediente. Los propietarios también pueden optar por una dieta a base de alimentos crudos o caseros, pero es fundamental consultar con un veterinario para garantizar que se cubran todas las necesidades nutricionales. A los cachorros se les debe alimentar con una dieta formulada específicamente para cachorros de razas grandes, con el fin de favorecer su rápido crecimiento y desarrollo. A los Cane Corso adultos les suele ir bien con una dieta que incluya proteínas, grasas saludables y carbohidratos. La alimentación debe dividirse en dos comidas al día para prevenir la hinchazón abdominal, una afección a la que son propensas las razas grandes. Siempre debe haber agua fresca a su disposición.
Aunque los perros de raza Cane Corso tienen fama de ser agresivos, esto suele deberse a malentendidos y a la falta de un adiestramiento y una socialización adecuados. Con unos propietarios responsables, un adiestramiento adecuado y el cumplimiento de los requisitos legales, los Cane Corso pueden ser compañeros leales, cariñosos y bien educados. Comprender el temperamento de la raza y tomar medidas preventivas puede ayudar a garantizar una experiencia positiva tanto para el perro como para el propietario. Si tienes o estás pensando en tener un cane corso, es fundamental que seas consciente de tus responsabilidades y de las implicaciones legales para garantizar la seguridad y el bienestar de todas las personas implicadas.